Nuestros servicios y talleres

La ocupación es un pilar básico en la recuperación de cualquier enfermedad mental. Pero una ocupación significativa, basada en los intereses de las personas, que lleve implícita, más allá de la actividad que se realice, una intención terapéutica. Para las personas con enfermedad mental, muchas veces resulta difícil conectar y compartir actividades con otras personas, suelen tener una inclinación muy introspectiva dedicando muchas horas del día en soledad, a estar con sus propios pensamientos, emociones o tareas. Y muchos experimentan ansiedad y desconfianza en estos contextos.

Es por esto que cualquier actividad que se programe, debe hacerse con esta intención terapéutica que logre algo más que estar ocupado una hora, que logre conectar al paciente con otras personas a través de una actividad compartida. Es tarea del educador lograr que los talleres y actividades se conviertan en vehículos terapéuticos, y esto se puede alcanzar solo a través del conocimiento individual de cada persona.

Los talleres y actividades nos facilitan mucha información a cerca de lo que ocurre por dentro de los pacientes cuando se ven en un contexto de conexión social, y al mismo tiempo, nos sirven como vehículos para que cada uno pueda desarrollar recursos personales que le faciliten la conexión y disminuyan la ansiedad social.

El programa de actividades que ofrece el centro se divide en dos bloques que se alternan durante el año. En los meses de octubre a junio se llevan a cabo un tipo de talleres de corte más cognitivo y psicoeducativo y durante los meses estivales se introducen otro tipo de actividades mas relacionados con el ocio y el descanso.

Estos talleres son sumamente efectivos para prevenir el riesgo de recaídas y para que cada persona aprenda a conocer sus propias emociones y su manera de relacionarse con el mundo.

Hablamos de actividades como:

Taller de habilidades sociales: en sesiones grupales, se ponen en común acontecimientos personales que los pacientes han tenido a lo largo de la semana que les han hecho sentir emociones como juicio, rechazo o enfado. Pueden ser acontecimientos de la convivencia dentro de la residencia entre compañeros o fuera de la residencia en el entorno comunitario del municipio. El taller es dirigido por el educador que forma a su vez parte del grupo pudiendo compartir también experiencias personales que crea que puedan ayudar a la dinámica. Además de trabajar la emoción que aflora detrás de cada situación que nos acontece, esta actividad está muy dirigida a proponer nuevas formas de enfrentarnos a las situaciones cotidianas que nos afectan.

Taller de emoción: con este taller queremos promover un mejor conocimiento de las propias emociones; identificar las emociones de los demás; denominar a las emociones correctamente; desarrollar la habilidad para regular las propias emociones; subir el umbral de tolerancia a la frustración; prevenir los efectos nocivos de las emociones negativas; desarrollar la habilidad para generar emociones positivas; desarrollar la habilidad de automotivarse; adoptar una actitud positiva ante la vida, etc.
Se sigue una metodología eminentemente práctica (dinámica de grupos, autoreflexión, razón dialógica, juegos, introspección, relajación, etc.) cuyo objetivo es favorecer el desarrollo de competencias emocionales.

Taller de relajación: las técnicas de relajación reducen los niveles de activación autonómica y la experiencia desagradable de ansiedad, mejora el sueño y otros síntomas asociados al estrés, así como aumenta la motivación a continuar utilizando estas técnicas si se practica regularmente. Las sesiones son guiadas por el educador y en ellas se practican diferentes tipos de respiraciones, se guían visualizaciones y otras muchas técnicas como la tension/relajación muscular.

Terapias creativas: la arte terapia es de gran ayuda cuando el funcionamiento normal de la persona se ve alterado y su aplicación está especialmente indicada para aquellas personas que, en virtud de la enfermedad que padecen, tiene dificultades para articular sus conflictos verbalmente. La arte terapia permite explorar esos sentimientos, fantasías o recuerdos a los que no se accede con facilidad, respetando las defensas de cada persona en su abordaje. El papel del educador consiste en ayudar a abrir el proceso creativo de la persona, acompañarla en la creación sin juicio y ofrecer un contexto seguro y empático.